martes, 17 de enero de 2012

LOS MARTES, UHM, HUMOR

Buenas y gordas;

Como parece que el chiste de ayer era muy friki, hoy uno más normalito.



Besos y eso

lunes, 16 de enero de 2012

LOS LUNES HUMOR

Buenas y gordas;

He pensado en seguir intentado que el principio de la semana sea un poco menos duro, así que vuelve el post de humor del lunes. Hoy un chisté gráfico para frikis.



Besos y eso

martes, 10 de enero de 2012

A COMPARTIR QUE SON DOS DÍAS

Buenas y gordas;

Buscando sobre la nueva ley de derechos de autor, lo que pasaba con el canon y esas cosas y la verdad es que no he encontrado nada, pero me he encontrado con esto y a compartir que son dos días.

http://kurioso.es/2012/01/09/compartecultura/

Besos y eso

jueves, 29 de diciembre de 2011

He vuelto

Buscar

sqrt(cos(x))*cos(200 x)+sqrt(abs(x))-.07)*(4-x* x)^0.01, sqrt(9-x^2),-sqrt(9-x^2) from -4.5 to 4.5

en Google y sabréis lo que siento por vosotros.

Muchas gracias

miércoles, 16 de noviembre de 2011

LA CANCIÓN DEL INVIERNO

Buenas y gordas;

Como creo que los que os pasáis por aquí a ver que tonterías pongo no sois muy de salir a los sitios de moda, pues hoy quiero hacer un poco de labor social y deciros cual es la canción que está pegando fuerte en esos antros de perversión

Es posible que la escuchéis pronto si es que no lo habéis hecho ya (eso va por los de Albacete sur)

Besos y eso

martes, 15 de noviembre de 2011

VISTO EN CADIZ

Buenas y gordas;

Nuestra querida reportera Violadora ha tenido a bien enviarnos algunas arretratauras de su andadura por tierras andaluzas, que un poco más pa abajo y tenemos un reportero internacional.

Estos son algunos carteles curiosos vistos en la calle.
















Y esto una noticia local.


Besos y eso

jueves, 3 de noviembre de 2011

GIUSEPPE TARTINI

Buenas y gordas;

He visto esto en http://friki-no-lo-siguiente.tumblr.com y quería compartirlo con vosotros

El pacto de Giuseppe Tartini
Cuenta la leyenda que en una noche de 1713, Giuseppe Tartini, un profesional del violín, obsesionado por la composición perfecta, soñó al diablo. Éste se le aparecía con un atuendo hermoso y perfecto, proponiéndole un pacto. Le otorgaría un violín, con el que tocaría la melodía perfecta, pero, a cambio, el músico le daría su alma. Tartini, ansioso y cegado por la ambición aceptó sin pensarlo dos veces. 
Entonces, el diablo comenzó a tocar una melodía fascinante, ¡gloriosa!, con una destreza y facilidad que el propio músico quedó impresionado al escuchar aquellas notas perfectas provenientes de un ser que, todos decían, era horrendo y malicioso. Sin embargo, lo que él veía era un hombre de belleza deslumbrante, que disfrutaba tocando el violín, del cual emanaba una melodía placida y pacífica. Si así era el demonio, pensó, ¿cómo serían los ángeles? 

Al día siguiente, al despertar, Tartini recordó perfectamente la melodía y comenzó a escribirla con una agilidad de la que no daba crédito. Cuando terminó la sonata se percató de que había un nuevo objeto en su habitación. Era un violín, hermoso, color caoba, que tenía algo que hechizaba, algo mágico. 
El músico cogió el violín y ensayó una y otra vez la sonata, hasta que llegó la noche. Sin embargo, algo no salía como él deseaba, como la había escuchado en manos del diablo. Pero Tartini no paró de tocar en todo el día, olvidándose incluso de sus obligaciones. Aunque nada era igual, sus notas no transmitían la belleza y bondad que transmitió el diablo tocándola. Tartini enloqueció y se suicido, frustrado ante la imposibilidad de repetir la sonata. 
¿Por qué Tartini nunca consiguió interpretar la melodía tal como la había escuchado? Sólo el diablo tiene la respuesta: no intentes imitar a la perfección en estado puro, puesto que un ser imperfecto como el ser humano nunca logrará igualar una melodía que contiene la esencia misma de la maldad y la perfección del diablo. 

El violín que el diablo dio a Tartini fue heredado primero a las siguientes generaciones del músico y después comenzó a pasar de mano en mano. Por lo mismo se especula que aún circula en algún lugar del mundo. 

Dice la leyenda que si el violín cae en poder de un joven violinista, el diablo se presentara para ofrecerle un pacto que a la postre volverá loco al músico. 

Debido a que desde tiempos remotos se considera al violín el instrumento musical por antonomasia del diablo –por el ímpetu y locura que muestran algunos músicos al tocarlo— Tartini tituló a la sonata que lo condujo a la locura El trino del diablo. 
Muchos músicos del presente no se atreven a tocar la composición de Tartini, quizá por su complicada trama o, tal vez, porque temen vender su alma al diablo. 

Besos y eso